¿Se está perdiendo el espíritu? (Parte II)

Rubén C. Díaz Alonso en | Agregar comentarios

Antes de empezar con la entrada, agradecer la enorme participación que se ha dado en poco más de un día en la anterior; en estos mismos momentos, se pueden contar 73 comentarios, y subiendo.

No he podido contestar antes por el simple hecho de que estuve de viaje, además de que, al ser tantos participantes los involucrados, es mejor abrir otra entrada — o eso creo –.

Es algo que impresiona, ya que, si bien me esperaba que se formase discusión, no pensaba que fuera tanta y ni en tan poco tiempo. Si escribo esta segunda parte, es para aclarar ciertos puntos, ya que se está empezando a ir el tema por los cerros de Úbeda.

Algunas personas hablaban de que es imposible ser completamente libre, entre otras cosas: « (…) no se le puede pedir a un usuario que viene de Windows que no instale programas no libres». Lógicamente, una migración no se hace de un día para otro, y hay veces que no queda más remedio que instalar algo propietario para, por ejemplo, hardware. Yo, sin ir más lejos, necesitaría — porque no lo uso — drivers propietarios de mi ATI para usar Compiz Fusion; nadie está negando que no, pero hay que seguir luchando para que esos drivers acaben libres algún día — eso es otra historia –.

El siguiente nos cuenta que no puede migrar a su familia porque les cambian los menús de sitio. Y qué voy a decir… Si uno no es capaz de acostumbrarse a un cambio tan mínimo como ese — que se puede poner, además, como quieras –, hay que olvidarse de hacer migración. Hay cosas contra las que no se puede luchar; por suerte, es poca gente la que es tan reacia al cambio.

Otro dice que eso no le interesa a un usuario estándar, sólo a los desarrolladores. Es curioso, porque cuando yo empecé a utilizarlo, no tenía ni la más mínima idea de programación, pasa que tuve la molestia de documentarme, aunque ya sé que eso no lo puede hacer todo el mundo (?). No creo que sea tan difícil de explicar que esa es una ventaja de las muchas que tiene, y, como decía en la entrada, la más importante.

Más adelante — voy saltando, no puedo comentar absolutamente todo — que la piratería es un tema que está muy a la orden del día. Eso se traduce a que lo mismo le da «este software es de pago» a «este, independientemente de libre, es gratuito», porque «se le pone un crack y listo». Bien, está claro que no todos somos iguales, pero la primera vez que me puse a correrlo, sentí una completa liberación, aunque supongo que eso dependerá de cada uno y lo que le importen las leyes ;)

Y así multitud de comentarios con diversas ideas, todas respetables. Aunque hay algunos fuera de lugar, del tipo «yo uso Windows porque me da la gana», que «Linux tiene defectos»… verdades absolutas que no nos llevan a ningún sitio.

Voy a (intentar) reconducir de nuevo la entrada anterior. Ni he dicho que el hecho de ser libre sea la única característica de un software, si no que es la más importante. A partir de ahí, podemos explicar las otras cuatrocientas ventajas que tenga dicho software, pero lo primero es lo primero.

¿Que el usuario no entiende que significa libre? Pues que se lea una hoja de documentación, que no le llevará más de 5-10 minutos, y ya lo habrá entendido. No hay que ser de otro mundo para pillarlo, y parece que hoy en día o se le da al usuario todo mascado o no se mueve.

Ese tipo de usuarios no nos interesan. Si de aquí a 10 años — yo que sé, puede surgir cualquier otra cosa mejor, quién sabe — todo el mundo usase Linux, seguramente aquellas personas tan sumamente vagas seguirán con su otro sistema. Y todo, porque «le han cambiado el menú de sitio».

Quien quiera migrar, le costará esfuerzo, y es un hecho. Pero creo que, si se debe hacer bien, hay que informar de todo, y no sólo de que «no tiene virus» (en nuestro caso…). Y quien no quiera entenderlo, que lea los comentarios de la anterior entrada — cosa que recomiendo, y mucho — para hacerse su propia idea.

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