He escogido Ubuntu por ser la distribución más cercana a mí, y que mejor conozco.
Hoy he leído cierto post en ubuntu-es en el que comenta su problema:
[...] Ahora si, tengo puesto Windows en la misma partición (aunq casi no lo uso) y lo noto mucho mas rápido en todo; en abrir un vídeo, en abrir el explorador, un programa, una foto, en abrir una pestaña en el Firefox (sobre todo esto, el Firefox va muchísimo mas rápido en Windows, tarda como 2” en abrir una pestaña, mientras que en W. 0.5”) uso Edgy y la verdad no es que lo tenga cargado porque hice una instalación de 0.
Algunos comentarios dicen que puede ser al pasar de Dapper a Edgy; es cierto que puede haber una mínima diferencia, y también es cierto que da algunos problema, pero de velocidad, no: descartemos el problema.
Otros dicen que cuando Windows está limpio, recien instalado, va bastante fluído, pero al cabo de un tiempo, de instalar y desinstalar, si no es por virus/spyware, se ralentiza y llega hasta a los 5 minutos de arranque (yo en su día no llegué a tanto); esta opinión es completamente cierta, pero voy a complementarla.
Vamos al grano… ¿Por qué *buntu (u otras distribuciones) tardan *más* en cargar un escritorio (GNOME, KDE… No hablamos de Xfce o ligeros) que Windows?
Windows, lo primero de todo, es que tiene el servidor gráfico integrado en el núcleo. Esto, por supuesto, beneficia al tiempo de arranque y disposición de un escritorio en pocos segundos, pero no de forma completa. ¿Por qué? Es sencillo. Si es una instalación limpia, no pasa nada, pero esperemos una semana o dos… Carga el sistema, se inicia sesión, carga, se nos presenta el escritorio, pero ocurre que aún continúa cargando… Y qué pasa, ¿eso no cuenta? Windows carga, carga, y carga la memoria con DLLs innecesarias en ese momento. La única ventaja que tiene, es que por ejemplo, a la hora de ejecutar algo, como ya está cargado en memoria, pues tardará menos (un 10%-30% se reduce el tiempo de espera, todo depende también de dicha aplicación). El inconveniente, es que la memoria en seguida se queda corta, ya que es ocupada por todas esas DLLs (o lo que cargue), y a la hora de poner más procesos en memoria, ya empezamos a flojear.
*buntu (insisto, o cualquier distribución generalmente), tarda en el arranque más que Windows (y que no me salte ahora un geek que se puede optimizar, lo sé, hablo de un sistema bastante ‘estándar’, con servicios activados por defecto); una buena comparación es que Windows puede tardar en cargar 15 segundos (OJO, hablo antes del escritorio) y *buntu 20-25 segundos. Para los más meticulosos e impacientes, eso puede se r un problema, pero presenta ventajas. La mejor de todas, es que carga la memoria lo justo para arrancar, y una vez en escritorio, carga el escritorio y las aplicaciones en sí, pero tarda un tiempo mínimo.
Dentro de ese mismo post de ubuntu-es, comentan que tarda más en abrir una pestaña en Firefox que en Windows; pero entonces, ¿no me estoy contradiciendo? A medias. Linux va a repartir la memoria en todos los procesos por igual (salvo que usemos nice), por lo que mientras grabamos un CD y transformarmos unos archivos (50) de MP3 a Ogg, el sistema se va a ralentizar, por supuesto, pero… Podemos seguir navegando, hablando, y lo que haga falta. Probablemente, si haces eso mismo en Windows, puedes llegar a tener un bloqueo completo o temporal, donde no puedes hacer absolutamente nada.
Además, también podemos decir que, aunque pasen años sin formatear el sistema, el tiempo de arranque en *buntu siempre va a ser el mismo (a excepción, como cualquier otro, si se le añaden o quitan servicios en arranque); en cambio, en Windows, automáticamente, va a tardar cada vez más, sobre todo si tienes un registro muy pesado.
Existe la opción de precargar aplicaciones, para que cuando vayamos a ejecutarlas no tarden tanto, pero eso es ya otro tema.
Venga, no flameeis mucho : )